En la Parte 1, establecimos los cimientos de todo este conocimiento.
Allí, exploramos cómo todo es electromagnetismo y cómo el ser humano no está separado de la naturaleza, sino que es parte integral de ella.
También recorrimos la ciencia fundamental del cuerpo humano:
cómo estamos hechos de células, las células de moléculas, y las moléculas de átomos —compuestos de protones, electrones y materia subatómica— confirmando que el magnetismo no es una idea abstracta, sino un principio real de la vida.
Discutimos cómo, según lo descrito por el gran físico Niels Bohr, el movimiento de los electrones alrededor de los protones crea un momento magnético, y cómo el cuerpo responde al magnetismo ya sea a través de un imán físico, un dispositivo, las manos de un sanador o la energía de la intención.
También vimos que la sangre transporta hierro, y que debido a que el hierro es paramagnético, el cuerpo tiene una sensibilidad natural a las influencias magnéticas.
Por eso la polaridad importa.
Por eso la inflamación responde a los cambios magnéticos.
Por eso la naturaleza siempre ha sido la maestra.
➡️ Si no has leído la Parte 1 (o te gustaría revisarla), haz clic aquí:
Biomagnetismo: La ciencia y filosofía detrás de la terapia magnética (Parte 1 de 2)
Y aquí viene la clave que nos permite profundizar:
Si hay sensibilidad magnética dentro de ti,
es porque vives dentro de un sistema magnético mayor—
el campo electromagnético de la Tierra, que nos rodea constantemente.
Cuando comprendes esto, todo empieza a tener sentido.
El campo magnético de la Tierra: halo, gauss y fenómenos electromagnéticos
Este es el campo magnético de la Tierra, o más bien, la Tierra misma.
Está rodeada por un halo de magnetismo.
Ese magnetismo se genera en el núcleo de la Tierra y se proyecta hacia afuera.
Y esto revela algo fundamental:
✅ Estamos rodeados por un campo electromagnético.
Toda la Tierra.
La fuerza del campo magnético de la Tierra es aproximadamente de 0.5 Gauss,
una unidad nombrada en honor al científico alemán Carl Friedrich Gauss.
Durante los meses de marzo y octubre, una gran cantidad de radiación solar llega al ecuador y se mueve hacia los polos, produciendo un hermoso fenómeno electromagnético conocido como:
✨ la aurora boreal.
También se han reportado ubicaciones donde el campo magnético mide alrededor de 0.8 Gauss, y muchas personas describen estos entornos como energizantes o que apoyan el bienestar.
Incluso se ha hablado del manantial de Lourdes, que ha sido medido y mencionado en varias observaciones con valores cercanos a ese rango.
Los tres cuerpos: físico, mental y espiritual
Para comprender al ser humano claramente, lo mantengo simple.
Tenemos tres estados de existencia, tres cuerpos que coexisten y se influyen mutuamente.
Cuerpo físico
Hecho de elementos como calcio, magnesio y fósforo.
Es el cuerpo que sentimos, tocamos y movemos.
Responde a la química y la estructura… pero también a la energía.
Cuerpo mental
Tu programa interno.
Tu enfoque, tus pensamientos, tu diálogo interno y tu dirección en la vida.
Es el puente entre lo que piensas y lo que tu cuerpo manifiesta.
Cuerpo espiritual
Pura energía.
Tu esencia.
La parte de ti que se conecta con Dios, el Creador o la Fuente.
Cuando vivimos con fe, intención, paz interior, gratitud y propósito, nuestro campo magnético cambia.
Porque la vida no es solo materia, también somos energía y conciencia.
Cuando te alineas con esa energía, tu campo magnético se fortalece…
y el cuerpo responde.
Porque la sanación nace de la armonía entre mente, cuerpo y espíritu.
Resonancia magnética: la puedes sentir
Cuando tocas el cuerpo mientras recibes terapia electromagnética —combinando imanes estáticos y PEMF— se genera una resonancia magnética que sale del cuerpo.
La puedes sentir.
La puedes percibir.
Muchas personas experimentan esta misma vibración mientras meditan, practican Qi Gong o entran en un estado profundo de calma y concentración.
Es una sensación sutil pero real que confirma que el cuerpo responde cuando la energía se mueve en armonía, elevando la frecuencia energética del cuerpo.
Es una vibración que se expande, viajando cada vez más lejos, hasta conectarte con tu Creador.
Estamos conectados a nuestras madres a través del cordón umbilical.
Y estamos conectados al Padre a través de un flujo magnético que emana de nosotros.
Esto se expresa en la sonrisa de una persona, el tono de su voz,
y la afinidad que se crea entre los seres humanos.
Eso es magnetismo.
Eso es fluir.
Eso es conexión.
Cuerpo mental: Tu mente puede construirte… o destruirte
El cuerpo mental es a menudo abordado por psicólogos o psiquiatras.
El cuerpo físico por médicos, osteópatas o quiroprácticos.
Pero hay algo fundamental:
Tu mente tiene el poder de influir en todo tu ser.
Tu mente puede hacerte fuerte.
Tu mente puede hacerte exitoso.
Tu mente puede hacerte sano.
O puede derrumbarte.
Porque tu cuerpo escucha.
Cuando dices,
"Me siento bien",
cada célula de tu cuerpo comienza a vibrar y a sintonizarse en armonía.
Pero cuando te hablas desde el miedo, la negatividad o la desesperanza,
el cuerpo también lo recibe.
Por eso siempre les digo a las personas:
- mantente positivo
- borra el pasado
- elimina los pensamientos negativos
- mantente en sintonía con Dios y los maestros
Cuerpo físico: Dolor, inflamación y polaridad
Recuerda: eres energía.
La energía está en todas partes… y también en cada una de tus células.
Es el movimiento de partículas lo que crea diferencias en el potencial eléctrico, permitiendo la comunicación dentro de nuestras células.
Cada célula lleva una carga.
El sistema nervioso, el cerebro y el corazón lo confirman.
Una neurona es una célula nerviosa con fibras y dendritas, cubierta por la vaina de mielina.
La relación sodio-potasio funciona como positivo y negativo:
la membrana exterior se comporta como positiva.
Cuando ocurre neuritis o dolor, a menudo hay una acumulación excesiva de carga positiva o acidez alrededor de esa membrana.
¿Qué puede ayudar a neutralizarla?
Aplicar el polo opuesto.
✅ Aplicar la polaridad opuesta para neutralizar y restaurar el equilibrio.
Por eso, en biomagnetismo, cuando hay dolor, aplicamos magnetismo negativo para ayudar a restaurar el equilibrio.
Cierre
Aférrate a esta verdad:
✅ La vida depende del campo magnético, el ritmo, el equilibrio y la armonía.
La naturaleza sigue un orden perfecto.
La Tierra tiene un campo magnético.
El sol carga la atmósfera.
Y la luna influye en las mareas y los ritmos de la vida.
Y tú… eres parte de ese diseño.
Tu cuerpo está hecho de células,
y cada célula responde a la vibración, la frecuencia y el equilibrio.
Cuando esa energía se desorganiza, el cuerpo lo siente.
Cuando se armoniza, el cuerpo responde.
La sanación no es solo química.
La sanación es ritmo.
La sanación es equilibrio.
La sanación es energía.
Por eso el biomagnetismo no es solo una terapia…
es una forma de vivir en alineación con la naturaleza.
Y esto es lo más importante:
el equilibrio no se construye en un solo día, sino a través de la constancia—
a través del movimiento, pensamientos edificantes, fe e intención,
y herramientas que apoyan tu cuerpo día a día.
Porque lo que haces todos los días…
es lo que transforma tu salud.
Te dejo con esta pregunta:
¿Estás apoyando la alineación natural de tu cuerpo…
o viviendo en constante interrupción?
📘 Si este mensaje resuena contigo, te invito a profundizar con mi libro:
Más Allá del Poder del Imán
🧲 Y si quieres sentir la diferencia, no esperes:
comienza con una herramienta magnética que apoye tu cuerpo diariamente—
una pulsera, plantillas, una banda para el cuello, o alivio dirigido.
La naturaleza siempre provee respuestas…
y la constancia crea resultados.
Tu energía es real.
Y tu salud vale la pena protegerla.
Somos energía y conciencia.
Con energía magnética,
Dra. Irma I. Sierra
Te ofrezco estas lecturas para que las lleves contigo,
y desde mi corazón, espero que nunca las olvides.
Porque para mí, el biomagnetismo no es meramente un campo de estudio.
Es una forma de vivir.

